Jóvenes innovadores en Puebla
Cuatro estudiantes de secundaria del Andes International School, en Puebla, demostraron que la educación STEM puede transformar ideas en soluciones reales. Francesc Alonso Cruz García, Maximiliano de Dios Mares, Joaquín Rosario Mendoza y Jacob Vega Flores ganaron el primer lugar en la categoría Creators del Reto Pinion 2026 con su proyecto Smart Heat energía con contraste térmico.
El origen de la idea
La propuesta nació a partir de los cortes de luz frecuentes en su escuela. Los jóvenes buscaron una forma de que los edificios pudieran producir parte de su propia energía sin depender totalmente de la red eléctrica ni de paneles solares.
Cómo funciona Smart Heat
El sistema utiliza celdas Peltier, pequeños dispositivos termoeléctricos capaces de generar voltaje cuando una de sus caras está más caliente que la otra. Instaladas en fachadas, ventanas o superficies exteriores, estas celdas aprovechan la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior del edificio.
Ventajas frente a los paneles solares
A diferencia de los paneles solares, Smart Heat no depende directamente de la luz del sol. Puede funcionar de día o de noche siempre que exista contraste térmico. Además, es más ligero y adaptable, lo que lo convierte en una alternativa viable para edificios urbanos donde instalar paneles solares resulta complicado.
Impacto comunitario
El proyecto contempla también puntos de carga pública, de modo que la energía generada pueda apoyar a la comunidad cercana. En ciudades con tráfico intenso, asfalto y calor acumulado, el diferencial térmico podría aumentar y mejorar el rendimiento del sistema.
Un concurso de innovación
El Reto Pinion 2026 reunió a 69 equipos finalistas con propuestas en movilidad, agua, energía y sostenibilidad, todas alineadas con la visión de ciudades más inteligentes y resilientes. En este contexto, Smart Heat destacó por su creatividad y aplicabilidad.
Educación que transforma
Aunque todavía es un prototipo escolar, Smart Heat muestra cómo la educación STEM puede convertirse en soluciones reales para ciudades más sostenibles, resilientes y eficientes. La iniciativa de estos jóvenes mexicanos es un ejemplo inspirador de cómo la innovación puede surgir desde las aulas para impactar directamente en la sociedad.
